Piedra dorada entre llanuras de olivos

Entre las extensas llanuras de olivos se vislumbra una bella atalaya en la que se encuentra Porcuna, un universo en piedra labrado a través de sus seis mil años de historia.

Canteros de todas las épocas dejaron huella de su noble pasado para la posteridad. Su dorada piedra esculpida a mano luce con majestuosidad en monumentos y plazas para el disfrute del que la visita.

Nuestra tierra, cambiante en apariencia y extensión, pero estática en esencia y espíritu, ha viajado a través del tiempo y las palabras. Ipolca, Obulco, Bulkuna… diferentes nombres de un mismo sentir.

Porcuna te invita a conocer sus encantos, a pasear por sus calles, a disfrutar de su gente y a saborear su gastronomía.